Los metadatos son la capa de información sobre el contenido que opera fuera de la propia página. Son lo que el usuario ve antes de abrirla —en los resultados de búsqueda, en las previsualizaciones al compartir en redes sociales— y lo que los sistemas automáticos leen para entender de qué trata el contenido sin necesidad de procesarlo completo. Son, en ese sentido, la representación del contenido en todos los contextos externos al sitio. El primer par de metadatos que cualquier página debe tener correctamente definidos son el título y la meta descripción: el título como identificador único y descriptivo del contenido en el contexto de búsqueda, la descripción como el argumento que decide si el usuario hace clic o no. Cómo escribirlos, qué longitud deben tener, cómo se diferencian del H1 visible en la página y qué errores los hacen inútiles es el primero de los dos artículos de esta sección.
Cuando alguien comparte una URL en WhatsApp, LinkedIn, Twitter o cualquier red social, la plataforma genera una previsualización con título, descripción e imagen. Esa previsualización no se genera automáticamente de forma inteligente: lee los metadatos Open Graph del <head> de la página. Sin ellos, el resultado es aleatorio y habitualmente pobre. Cómo implementar Open Graph y Twitter Cards, qué especificaciones técnicas debe cumplir la imagen de previsualización y cómo se construye un <head> completo y correcto cierra esta sección con la guía práctica para controlar la representación del contenido en todos los canales sociales.